lunes, 29 de marzo de 2010

La senda del puño cerrado.

Justo a tiempo, os estaba esperando. Venid.

Vifras es hermoso, ¿no os parece? Los mundos sacados de la imaginación de alguien suelen tener esa virtud. Hay excepciones, así como varios tipos de belleza. La crueldad y el aspecto tétrico de un paraje desolado puede tener cierto encanto aterrador. Quizás un día os enseñe la zona bajo el Pico del Sol cuando la sombra de la montaña baña la zona.

Pero hoy vamos a hablar de algo que me ha permitido pensar gracias a mi actual medio de vida. Y por ello, en consecuencia de un modo de vida estándar.

Debido a mi situación, no puedo evitar pensar que la situación de la sociedad va mal. Y no puedo tampoco evitar pensar que sería un Presidente del Gobierno que duraría más bien poco. Sólo porque me sentí tan inspirado por algunos presidentes que seguramente llevara dos hachas y un juego de espadas japonesas de acero perfectamente afiladas, una 9mm, un ligre de mascota y una licencia para matar a cualquiera que allane mi morada.

Sin embargo, he aprendido a vivir a base de un presupuesto limitado. Y no es tan jodidamente difícil. Claro, cuando pasa el tiempo quieres vivir solo, sin tener compañeros de habitación porculeros o hacer desaparecer esos molestos horarios de comida de las residencias de estudiantes. No es fácil, pero lo que es la alimentación no debería ser problema.

Alguien como un servidor, que puede pasarse horas echando unas pachangas de rol con los colegas o dando vueltas descojonándonos con anécdotas o frases que ocasionan suficiente estallido de carcajadas que haría que cualquier discoteca pareciera un local insonorizado, pido poco a la vida. Un sitio donde caerme muerto, comida (caliente o no) encima de la mesa, colegas con los que pasar el rato y, a ser posible, una mujer a la que llamar esposa y madre de mis hijos. La base no parece costosa y en realidad no lo es.

Si sois como y os importan un huevo los lujos, la alimentación no es un problema. Los supermercados y sus marcas blancas son sin duda los mejores aliados, y el hecho de que esas marcas no gasten fortunas en anuncios no significa que no sean productos de calidad nefasta o de sabor horrible. La calidad es algo que hemos puesto de la mano de las marcas más conocidas y otros lemas como "Calidad = Caro". A mí en cuanto a la comida me da igual la marca (eso sí, sé que si una marca me disgusta no la vuelvo a comprar o si en un establecimiento me clavan un dineral por algo, no vuelvo a comprar allí). La búsqueda de los precios bajos puede hacerte andar un huevo, no te digo que no, pero a la larga compensará muchísimo.

El tema de mobiliario, siendo cosa de pareja, es algo más chungo, pero una mano de pintura a una mesa o silla barata que sólo le falle el color y a tomar por saco. Alguna chorrada que puedes hacer tú mismo te puedes ahorrar un pastón. Algo que, por lo que se vio en un ejemplar de El Jueves, no compartimos Albert Monteys y yo, que parece que compartimos la torpeza en trabajos domésticos).

"¿Pero a que si estuvieras podrido de dinero vivirías a base de lujos?", preguntaréis. No digo que habría cosas que sí me compraría (vi en Madrid hace años una fascinante lámpara de pie con forma de dragón que sostenía cual orbes donde se ponían las bombillas). Ese tipo de cosas así, así como gran cantidad de libros de rol y videojuegos, no lo dudo. ¿Pero tener no se cuántas casas y otros tantos chaléts acumulando mugre, un huevo de coches que no usaré y miles de trajes? Señores, una buena televisión de plasma con Home Cinema para que parezca que la sangre de los enemigos a los que destripas te salpica en la cara, con un sonido envolvente que te hace mirar hacia atrás es lo más parecido a lujo que me pillaría. Sería una sala insonorizada con cartones de huevo de toda la vida cubiertos con posters a cuál más jevi de pelis, juegos o lo que sea. ¿Para qué más?.

"¿Y con todo lo que sobra?", seguís preguntando. Bueno, hay que pagar facturas, y hay que tener un calcetín lleno para cuando lleguen las vacas flacas. Yo que puedo sobrevivir con unos 2-3€ al día en comida (quizás no sana, pero comida al fin y al cabo) considero que a veces surgen cosas como comer fuera con los colegas o algo así, y viene bien tener un presupuesto extra. Pequeños placeres sin aparente importancia para los que presumen de tener mansiones. Sólo envidio a una persona con mansión y es a Hugh Heffner. Y no por la mansión precisamente.

Podéis salir, nos volveremos a ver pronto. Ya habréis adivinado el pequeño patrón de viajes que suelo dar. Salvo por motivos de fuerza mayor, sabréis cuándo estaré aquí. Suerte en vuestro viaje y recordad. No hay nada mejor que decir "Yo no seré millonario, pero tú tienes que hacer perrerías para mantener tu medio de vida. Jódete."

jueves, 25 de marzo de 2010

Do ut des?

Y de nuevo aquí, tras meditar seriamente durante tiempo sobre estas dudas que me han surgido en estos meses. Acompañadme a través del portal por primera vez y hablaremos sobre mis dudas y filosofías sobre este mundo que en estos instantes dejamos atrás.

Tras ver durante mucho tiempo cómo se comporta la gente, he llegado a pensar que, si no fuera porque ahora estamos hechos de tal forma que cada persona no es sino una pieza en el engranaje de la sociedad y la economía de un ente mayor, todos lanzaríamos un largo "¡¡VESTE A LA MIERDAAAAAAA!!" al mundo. Permitidme explicarme.

A la gran mayoría de la gente le importamos poco, la verdad sea dicha. La sociedad ha creado miedo desconfianza y si no, la próxima vez que vayáis en bus, comprobad que, la única vez que alguien que va solo se sienta en una plaza con alguien al lado es porque no hay más huevos. Nos encerramos en nuestro mundo, ya sea la consola, la música o tararear en voz baja chorradas mientras el viaje dura. Pero casi nunca se trabará conversación. No lo conocemos ni nos interesa porque seguramente no los volvamos a ver.

En los juegos online pasa igual, aunque me remito a un nivel mucho mayor de pasotismo social. Los juegos del Facebook. Damas y caballeros, en estos juegos se premia de alguna forma el hecho de tener grandes grupos de amigos, lo cual estaría bien, pero a la gente que le cuesta hacer amigos o es tímida le viene jodido. Y además, el ver que de cada 1000 mensajes, no exagero si digo que 980 son de gente diciendo "Agrégame" para que le metas como vecino, no ayuda. Porque a esa persona en verdad, le importas lo mismo que una mierda en el suelo pisada. Sólo te necesita porque hay un bono en un juego que requiere tener X número de "amigos". Eso no ayuda a fomentar la amistad, pero sí ayuda en parte a ver cómo es el mundo en realidad.

Como anfitrión en Vifras, por mucho que ame este mundo mío, peca igual que el real en el que vivimos por una cosa: Todo ser racional es una mierda interesada. Directa o indirectamente, el "Do ut des" romano (Literalmente "Doy para que me des), aparte de tener un doble sentido con tendencias sadomaso y homosexuales, significa que yo te ayudo para que tú me ayudes. Dejando los latinajos aparte, tenemos la "Teoría de la Puta Rosa" de un viejo amigo mío, que si me lo permite la comento, en la que se expresa que regalar una rosa a una chica es un acto de prostitución, ya que obviamente esperas un beso a cambio aunque sea. El caso es que, directa o indirectamente, todo el mundo hace algo porque espera recibir algo a cambio. Ya sea un beneficio físico, mental, espiritual o de cualquier tipo. Incluso el caso en el que un servidor se incluye, que intenta ser bueno con todo el mundo, esperando que la relación de amistad o noviazgo sera recíproca. Aun los buenos samaritanos son unos egoístas si lo vemos desde ese prisma. Lo dicho, ya sea una recompensa física (el cobrar el sueldo de tu trabajo), espiritual (el sentirte bien al haber hecho una buena obra) o de cualquier tipo, es lo que deseamos.

Quizás por eso, a pesar de lo que dije al principio, el mandar a la mierda al resto de la humanidad por el simple hecho de llegar a ser autosuficientes (de no necesitar a nadie, de poder subsistir por nuestros propios medios) fuese complicado. De hecho, muchos animales van juntos en manadas porque se necesitan, ya sea para defenderse de depredadores o para cazar animales más grandes. Pero en cuanto uno de los del grupo está herido o va a retrasar al resto, se aparta de la manada a morir y el resto sigue, no se paraliza todo para intentar ayudarlo. Y hablamos de manadas, si son de otras manadas o de otras especies, ahí se pudran. Los humanos, por desgracia, tenemos sentimientos porque somos así y, como algunos animales, también podemos caer sollozando ante nuestra cría fallecida. Pero la sociedad nos ha inculcado que si ignoras a alguien que está pasándolo mal aunque no lo hayas visto en tu vida eres un monstruo insensible. De hecho, habría que darle una patada en los dientes a la mayoría de empresas en nombre de la hipocresía. Si no fuera porque dan subvenciones extra, la mayoría de estas empresas no contratarían a minusválidos; todo se basa en lo mismo: Si no se saca beneficio propio, no interesa.

Por mi parte, creo que hemos acabado, el portal está allí. Permitidme que os acompañe. Y mientras llegamos y cierro el portal hasta la próxima semana, si creéis que exagero, haceros esta pregunta: ¿Hay de verdad algo que hayáis hecho en toda vuestra vida por alguien sin haber recibido o esperado recibir algo directa o indirectamente a cambio, aunque sea el saber "ya me devolverás el favor"?

Hasta la próxima vez.

lunes, 22 de marzo de 2010

Se reabre el portal

Hace mucho tiempo, algunos años quizás, este viejo portal, ahora rebosante de polvo y telarañas, era mi santuario como escritor. Aquél que plasmaba a un alter ego de mi misma persona como rey de un país de fantasía épica, que acabó siendo el mundo en donde mis novelas se sitúan. Un santuario donde dejar mis pensamientos por escrito. Son muchos, por suerte o por desgracia. Ya dijo un sabio al que respeto que lo peor que puede hacer un hombre es pensar. Lo mínimo que puedes sacar es unleve dolor de cabeza, pasando por malestar emocional y llegando a la más horrenda de las demencias, siendo conscientes de la nimiedad de lo que somos y lo fácilmente que se nos manipula. Gracias a compañeros a los que sigo, he descubierto mucho sobre la psicología humana y he llegado a comprender, desgraciadamente, cómo funciona y cómo se manipula a la masa.

Pero de momento no he venido a este viejo portal, no hoy al menos, a revivir malos momentos. Hoy es día de regocijo ya que este viejo portal se reabre al mundo, de forma más "profesional", por decirlo de alguna forma tirando a humilde. No sabría cómo empezar, si es que a alguien le acabarán llegando estas palabras. Empecemos por una presentación.

Soy, para aquellos que no me conozcan, un hombre de mundo y a la vez en muchos aspectos un gran ignorante. Soy un hombre serio y formal y también, reunido con compañeros, el cachondeo hecho persona. He vivido mucho más de lo que desearía, menos bueno que malo, pero la fortaleza que ello me ha dado me ha convertido en lo que soy ahora. Si fue para bien o para mal el cambio, sinceramente, ni yo mismo lo sé. El que haya tantos puntos de vista de tanta gente no te ayuda a hacerte una idea. Quizás debería preguntarme si me siento mejor ahora que antes. Debido a que la vida tiene altibajos antes y ahora también, no he notado el cambio, aunque los de mi alrededor, dicen algunos, sí. Yo lo achaco a mi vida. Quien diga que no ha cambiado desde que era joven, desde mi perspectiva, o ha vivido en una utopía inalterada en toda su vida o miente como un bellaco. Tampoco puedo decir con exactitud si ha sido un cambio para mejor o peor, pero apostaría por lo primero si tuviera que elegir.

He pecado de ser de ideas claras desde joven. Y si, yo era de los que era vapuleados por sus compañeros de clase, incluso trabo amistad con su profesora de Biología, mientras le consultaba temas de su asignatura que le interesaban y no aparecían en los libros. Ese deseo de aprendizaje se ha reducido, aunque sigue estando presente, pero no a tamaña escala. Te desmoraliza en muchos casos el ir subiendo escalones y ver que gran parte de todo lo que has aprendido en tu vida no te va a servir para absolutamente nada. Y vivir de los hobbies de uno está muy chungo salvo, aparentemente, si eres un autor y te respalda la SGAE. De esos hablaremos en otra ocasión,que no es plan de hervir sangre tan pronto.

Y sí, yo fui y sigo siendo de ideas claras, y absurdas se podría añadir. Yo con mis 16 años ya aspiraba a casarme y tener hijos. He sido así de "incomprendido", si cierta persona me permite el honor de referirme de esa forma según un artículo que escribió, toda mi vida, más intensamente ahora que he ido tomando conciencia del mundo que me rodea, alguien que es consciente de lo que hay más allá del nido familiar, aquél mundo salvaje en el que se debe sobrevivir.

Una vez retirada la última telaraña y sacudido el polvo que quedaba en la base, saludo cordialmente al público, mirando fijamente al portal sin entrar en él y veo a mi alter ego, con su armadura completa azul oscura con capa negra obsidiana y ambos miramos con rostro que mezcla arrogancia y temeridad.

Bienvenidos al Portal del Guardián del Fuego, vórtice a Vifras.