Hace mucho tiempo, algunos años quizás, este viejo portal, ahora rebosante de polvo y telarañas, era mi santuario como escritor. Aquél que plasmaba a un alter ego de mi misma persona como rey de un país de fantasía épica, que acabó siendo el mundo en donde mis novelas se sitúan. Un santuario donde dejar mis pensamientos por escrito. Son muchos, por suerte o por desgracia. Ya dijo un sabio al que respeto que lo peor que puede hacer un hombre es pensar. Lo mínimo que puedes sacar es unleve dolor de cabeza, pasando por malestar emocional y llegando a la más horrenda de las demencias, siendo conscientes de la nimiedad de lo que somos y lo fácilmente que se nos manipula. Gracias a compañeros a los que sigo, he descubierto mucho sobre la psicología humana y he llegado a comprender, desgraciadamente, cómo funciona y cómo se manipula a la masa.
Pero de momento no he venido a este viejo portal, no hoy al menos, a revivir malos momentos. Hoy es día de regocijo ya que este viejo portal se reabre al mundo, de forma más "profesional", por decirlo de alguna forma tirando a humilde. No sabría cómo empezar, si es que a alguien le acabarán llegando estas palabras. Empecemos por una presentación.
Soy, para aquellos que no me conozcan, un hombre de mundo y a la vez en muchos aspectos un gran ignorante. Soy un hombre serio y formal y también, reunido con compañeros, el cachondeo hecho persona. He vivido mucho más de lo que desearía, menos bueno que malo, pero la fortaleza que ello me ha dado me ha convertido en lo que soy ahora. Si fue para bien o para mal el cambio, sinceramente, ni yo mismo lo sé. El que haya tantos puntos de vista de tanta gente no te ayuda a hacerte una idea. Quizás debería preguntarme si me siento mejor ahora que antes. Debido a que la vida tiene altibajos antes y ahora también, no he notado el cambio, aunque los de mi alrededor, dicen algunos, sí. Yo lo achaco a mi vida. Quien diga que no ha cambiado desde que era joven, desde mi perspectiva, o ha vivido en una utopía inalterada en toda su vida o miente como un bellaco. Tampoco puedo decir con exactitud si ha sido un cambio para mejor o peor, pero apostaría por lo primero si tuviera que elegir.
He pecado de ser de ideas claras desde joven. Y si, yo era de los que era vapuleados por sus compañeros de clase, incluso trabo amistad con su profesora de Biología, mientras le consultaba temas de su asignatura que le interesaban y no aparecían en los libros. Ese deseo de aprendizaje se ha reducido, aunque sigue estando presente, pero no a tamaña escala. Te desmoraliza en muchos casos el ir subiendo escalones y ver que gran parte de todo lo que has aprendido en tu vida no te va a servir para absolutamente nada. Y vivir de los hobbies de uno está muy chungo salvo, aparentemente, si eres un autor y te respalda la SGAE. De esos hablaremos en otra ocasión,que no es plan de hervir sangre tan pronto.
Y sí, yo fui y sigo siendo de ideas claras, y absurdas se podría añadir. Yo con mis 16 años ya aspiraba a casarme y tener hijos. He sido así de "incomprendido", si cierta persona me permite el honor de referirme de esa forma según un artículo que escribió, toda mi vida, más intensamente ahora que he ido tomando conciencia del mundo que me rodea, alguien que es consciente de lo que hay más allá del nido familiar, aquél mundo salvaje en el que se debe sobrevivir.
Una vez retirada la última telaraña y sacudido el polvo que quedaba en la base, saludo cordialmente al público, mirando fijamente al portal sin entrar en él y veo a mi alter ego, con su armadura completa azul oscura con capa negra obsidiana y ambos miramos con rostro que mezcla arrogancia y temeridad.
Bienvenidos al Portal del Guardián del Fuego, vórtice a Vifras.
lunes, 22 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario