jueves, 25 de marzo de 2010

Do ut des?

Y de nuevo aquí, tras meditar seriamente durante tiempo sobre estas dudas que me han surgido en estos meses. Acompañadme a través del portal por primera vez y hablaremos sobre mis dudas y filosofías sobre este mundo que en estos instantes dejamos atrás.

Tras ver durante mucho tiempo cómo se comporta la gente, he llegado a pensar que, si no fuera porque ahora estamos hechos de tal forma que cada persona no es sino una pieza en el engranaje de la sociedad y la economía de un ente mayor, todos lanzaríamos un largo "¡¡VESTE A LA MIERDAAAAAAA!!" al mundo. Permitidme explicarme.

A la gran mayoría de la gente le importamos poco, la verdad sea dicha. La sociedad ha creado miedo desconfianza y si no, la próxima vez que vayáis en bus, comprobad que, la única vez que alguien que va solo se sienta en una plaza con alguien al lado es porque no hay más huevos. Nos encerramos en nuestro mundo, ya sea la consola, la música o tararear en voz baja chorradas mientras el viaje dura. Pero casi nunca se trabará conversación. No lo conocemos ni nos interesa porque seguramente no los volvamos a ver.

En los juegos online pasa igual, aunque me remito a un nivel mucho mayor de pasotismo social. Los juegos del Facebook. Damas y caballeros, en estos juegos se premia de alguna forma el hecho de tener grandes grupos de amigos, lo cual estaría bien, pero a la gente que le cuesta hacer amigos o es tímida le viene jodido. Y además, el ver que de cada 1000 mensajes, no exagero si digo que 980 son de gente diciendo "Agrégame" para que le metas como vecino, no ayuda. Porque a esa persona en verdad, le importas lo mismo que una mierda en el suelo pisada. Sólo te necesita porque hay un bono en un juego que requiere tener X número de "amigos". Eso no ayuda a fomentar la amistad, pero sí ayuda en parte a ver cómo es el mundo en realidad.

Como anfitrión en Vifras, por mucho que ame este mundo mío, peca igual que el real en el que vivimos por una cosa: Todo ser racional es una mierda interesada. Directa o indirectamente, el "Do ut des" romano (Literalmente "Doy para que me des), aparte de tener un doble sentido con tendencias sadomaso y homosexuales, significa que yo te ayudo para que tú me ayudes. Dejando los latinajos aparte, tenemos la "Teoría de la Puta Rosa" de un viejo amigo mío, que si me lo permite la comento, en la que se expresa que regalar una rosa a una chica es un acto de prostitución, ya que obviamente esperas un beso a cambio aunque sea. El caso es que, directa o indirectamente, todo el mundo hace algo porque espera recibir algo a cambio. Ya sea un beneficio físico, mental, espiritual o de cualquier tipo. Incluso el caso en el que un servidor se incluye, que intenta ser bueno con todo el mundo, esperando que la relación de amistad o noviazgo sera recíproca. Aun los buenos samaritanos son unos egoístas si lo vemos desde ese prisma. Lo dicho, ya sea una recompensa física (el cobrar el sueldo de tu trabajo), espiritual (el sentirte bien al haber hecho una buena obra) o de cualquier tipo, es lo que deseamos.

Quizás por eso, a pesar de lo que dije al principio, el mandar a la mierda al resto de la humanidad por el simple hecho de llegar a ser autosuficientes (de no necesitar a nadie, de poder subsistir por nuestros propios medios) fuese complicado. De hecho, muchos animales van juntos en manadas porque se necesitan, ya sea para defenderse de depredadores o para cazar animales más grandes. Pero en cuanto uno de los del grupo está herido o va a retrasar al resto, se aparta de la manada a morir y el resto sigue, no se paraliza todo para intentar ayudarlo. Y hablamos de manadas, si son de otras manadas o de otras especies, ahí se pudran. Los humanos, por desgracia, tenemos sentimientos porque somos así y, como algunos animales, también podemos caer sollozando ante nuestra cría fallecida. Pero la sociedad nos ha inculcado que si ignoras a alguien que está pasándolo mal aunque no lo hayas visto en tu vida eres un monstruo insensible. De hecho, habría que darle una patada en los dientes a la mayoría de empresas en nombre de la hipocresía. Si no fuera porque dan subvenciones extra, la mayoría de estas empresas no contratarían a minusválidos; todo se basa en lo mismo: Si no se saca beneficio propio, no interesa.

Por mi parte, creo que hemos acabado, el portal está allí. Permitidme que os acompañe. Y mientras llegamos y cierro el portal hasta la próxima semana, si creéis que exagero, haceros esta pregunta: ¿Hay de verdad algo que hayáis hecho en toda vuestra vida por alguien sin haber recibido o esperado recibir algo directa o indirectamente a cambio, aunque sea el saber "ya me devolverás el favor"?

Hasta la próxima vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario