jueves, 15 de abril de 2010

Los odiosos vecinos I

Lamento mi nueva ausencia. Empiezo a pensar en reducir mis filosofías a una vez a la semana. Sorprende cuánto cree que tiene que contar una persona y cuán difícil es encontrar las palabras cuando se obliga a sí mismo a exponerlas.

Hoy iba a ducharme y, debido a que estaba helada y el calentador no iba (dirán que el agua fría es buena para la circulación, pero dudo que la sangre en cubitos sea la mejor opción). Así que si no llega a chafarse, tampoco me habríais visto hoy. Supongo que el destino me obliga a ser fiel a mi horario.

De todas formas, seré breve: La convivencia es chunga en muchos casos. Cuando vives en una residencia con los baños fuera de tu habitación, no hay nada peor que encontrarte la puerta del baño cerrada. Más concretamente, cuando el vecino se deja la puerta cerrada cuando él ha salido. Es una situación comprometida, ya que tú llamas creyendo que hay alguien (no conozco a nadie, salvo las parejas ya casadas, que dejen la puerta del baño abierta mientras hacen lo que tengan que hacer) esperando escuchar "Ocupado" o algo similar. Sin embargo, no oyes nada. Abres la puerta para comprobar si hay pestillo echado y nada. Y ves que el baño está cerrado pero sin nadie. Es frustrante.

Uno puede soportar muchas cosas, entre ellas la música alta (la clásica estratagema de los cartones de huevos-insonorizador puede dar el pego. El que uno traiga a una pareja a casa o rollete para liarse y todo eso, sobre todo si es considerado y te trae una para ti. Miras con recelo que deje el retrete con un recuerdo suyo. Pero la sensación de llamar a la puerta cerrada de una habitación vacía que te hace quedar como un cenutrio porque, excepto el que la dejó cerrada, nadie sabe que está vacía. Y si no tienes prisa normalmente te das la vuelta y esperas pacientemente haciendo otra cosa hasta que escuches la cisterna u oigas la puerta abrirse.

Haré de esto un diálogo semanal. Hasta entonces nos vemos más tarde.

jueves, 8 de abril de 2010

De entre todos el más odiado

Lamento mi ausencia la última vez, no estaba en condiciones de escribir. De todas formas, de momento sólo hay uno que me sigue y es alguien comprensivo, así que tampoco ha sido una gran pérdida. Tampoco es que tuviera mucho interesante de lo que hablar. Pero empecemos por lo de hoy:

He llegado a pensar en política. No me gusta y normalmente todos tienen razón en lo de "tenemos lo que nos merecemos", prácticamente nadie se alza contra el poder establecido, o si lo hacen, se les hace oídos sordos. De todas formas, pensando detenidamente, nadie se siente en el fondo 100% identificado con ningún partido. En realidad puede haber tantos ideales sociopolíticos como personas hay en el mundo, lo que hace el englobar en un puñado de "grupos políticos mayoritarios" una tarea ardua. Peor es cuando nadie del propio partido parece ser fiel a los ideales que el propio partido representa, pero esa es otra historia.

Si yo mandara, a veces pienso qué tipo de gobierno usaría. Dictadura quizás. Lástima que la palabra haya tomado un concepto tan negativo. El problema es cuando se le da tanto poder a alguien con delirios de grandeza y ansias de obtener poder a espuertas. Pero ¿y si se le da ese poder a alguien que no aspira a mucho? Demonios, hay experimentos psicológicos que demuestran que el hombre es basura en ese tipo de concepto. "Si quieres conocer de verdad a una persona, dale poder" dijo Abraham Lincoln. Sabias palabras de un gran hombre. Supongo que tendría que verme en esa situación para poder ver si mantendría mis ideales o caería en el saco de los corruptos ansiosos de poder. Pero hasta que eso ocurra hay tiempo.

Todos queremos ser inmortales, que se nos recuerde de alguna manera, ya sea por hazañas o por lo que sea. Yo mismo aspiro a ser recordado eternamente. Son tantos los que pasamos por esta vida sin dejar una marca importante. Quizás ya esté aspirando a demasiado, pero el hecho de llegar a un puesto como Presidente, ya es suficiente para tener esa muesca en la historia.

Leyendo el título, todos pregun... bueno, tú, el único que me sigue de momento, aunque también va para los que algún día leáis ésto digáis, ¿dónde entra lo de ser odiado? Ahora es cuando empiezo a hablar al respecto.

Como hombre al cargo del país, hay que tomar decisiones. Y así como hay tantas perspectivas como personas, nunca podrás tenerlos contentos a todos.Si algún día ZP me lee, que esté atento a esto: No intentes tener contento a todo el mundo. Nunca lo conseguirás. Haz bien tu trabajo, ostias.

Bien, dejando eso a un lado, explico: La prioridad es intentar que el país prospere, independientemente de lo bien o mal que vea la gente tus actos. Ahí viene bien lo de la dictadura, porque es casi imposible que te echen. El caso es que tomar medidas que se centren en que el país no se vaya a pique y, si es posible, que prospere lo más posible, es el rol principal de alguien al cargo. Lástima que en este país (y en casi cualquier otro), el papel de un partido es hablar mierda del otro. Por eso cada vez estoy más convencido de que preferiría ser dictador a presidente demócrata. Ahorro de papeleos y payasos que no aportan nada. Una oposición decente que aspirara a la presidencia debería demostrar ser mucho más capaz y recordar en todo momento que, aparte de las ideas que pueda aportar, el partido al cargo las toma y las ejecuta, consiguiendo buenos resultados, recordar que ellos dieron la idea. Pero básicamente la cosa de que el que más hasta el cuello de mierda esté pierde.

Lo dicho, seguramente si me alzara con el poder fuera como dictador. Y que me odien por mis medidas todo lo que quieran, pero si todo saliera bien, algún día, viendo un país próspero dirán todos "Pues el cabrón ese sí que levantó el país". Seguramente ya esté yo muerto (o el mundo se haya ido a la mierda), pero en el fondo la marca, además profunda, está dejada, y la inmortalidad buscada y ansiada sería mía.

Podemos retirarnos. Y si hay interés, reclutad lo que haga falta para elevarme a dictador. Si sale bien o mal casi que da igual. Si sale bien, cojonudo. Si sale mal, las expectativas del populacho no están especialmente altas.

jueves, 1 de abril de 2010

El Patio de los leones. Próximamente: Los leones.

Intentaré ser breve. Mi madre y mis hermanas vinieron de visita estas fiestas de Semana Santa. Entre otras cosas, hemos visitado gran parte de Granada y en gran medida, lo hemos pasado bien. Sin embargo, me llevé una pequeña decepción en el viaje a La Alhambra.

En los casi 5 años de vida en Granada no he pisado casi ningún lugar cultural.No me llaman demasiado la atención salvo que tengan algo impresionante para mi gusto. Sin embargo, ya tenían reservadas las entradas desde hacía mes y medio, así que acabé yendo con ellas. El resultado fue cuanto menos inesperado.

La gran mayoría de las cosas que ver en la Alhambra o estaban ausentes debido a, seguramente, restauraciones o estaban cortadas al público. Ver una de las aspirantes a maravillas del mundo acabó siendo un agotador subir y bajar cuestas infernalmente empinadas, zonas de agua llenas de peces, algunos capaces de devorar a los gatos que por allí se colaron, fuentes que no sueltan agua, salas vacías y, lo que como el título menta me dolió más, el Patio de los Leones sin leones. Básicamente lo que más ilusión me hacía ver.

Comprendo que la situación y estado de la mayoría de algunas construcciones exijan una decidida restauración, pero que vayan poco a poco. Por si fuera poco, hay límite de horario y tiempo de visita. Para los que no la conocen, la Alhambra es colosal, no es algo que pueda verse en un par de horas a todo carajo. Aunque si tienes casi todo cortado o inactivo, supongo que no es tanto problema.

No puedo decir mucho más al respecto. Un buen amigo mío dijo de las ganas de ir a ver la Alhambra. Me temo que esto es lo que le puedo aconsejar: Aparte de reservar con bastante antelación, no espere ver un espectáculo sorprendente, sobre todo porque la gran mayoría de lo que debería poder verse, no se puede ver debido a la restricción de acceso y tiempo. Antiguamente, hace algo más de 2 décadas, podías entras a primera hora y salir de allí a la hora de comer sabiendo que habías visto todo.

El problema, además de la decepción, es que la zona es de las que requiere un calzado y una fortaleza en las piernas dignas de un montañero o la inteligencia estándar para no ir con tacones, aunque hubiera gachís que los llevaran. Un "no hay huevos" que llegaría a tachar de admirable sino fuera porque no tenía nada que ver con eso,sino simplemente, supongo, sobreconfianza de haber subido en bus. Personalmente no recomiendo ir a ver la Alhambra en tacones.

Así que ya lo veis, lo más cerca que he estado de ver el Patio de los Leones de toda la vida ha sido gracias a una postal. Con esta experiencia breve relatada, me despido hasta el próximo día.

lunes, 29 de marzo de 2010

La senda del puño cerrado.

Justo a tiempo, os estaba esperando. Venid.

Vifras es hermoso, ¿no os parece? Los mundos sacados de la imaginación de alguien suelen tener esa virtud. Hay excepciones, así como varios tipos de belleza. La crueldad y el aspecto tétrico de un paraje desolado puede tener cierto encanto aterrador. Quizás un día os enseñe la zona bajo el Pico del Sol cuando la sombra de la montaña baña la zona.

Pero hoy vamos a hablar de algo que me ha permitido pensar gracias a mi actual medio de vida. Y por ello, en consecuencia de un modo de vida estándar.

Debido a mi situación, no puedo evitar pensar que la situación de la sociedad va mal. Y no puedo tampoco evitar pensar que sería un Presidente del Gobierno que duraría más bien poco. Sólo porque me sentí tan inspirado por algunos presidentes que seguramente llevara dos hachas y un juego de espadas japonesas de acero perfectamente afiladas, una 9mm, un ligre de mascota y una licencia para matar a cualquiera que allane mi morada.

Sin embargo, he aprendido a vivir a base de un presupuesto limitado. Y no es tan jodidamente difícil. Claro, cuando pasa el tiempo quieres vivir solo, sin tener compañeros de habitación porculeros o hacer desaparecer esos molestos horarios de comida de las residencias de estudiantes. No es fácil, pero lo que es la alimentación no debería ser problema.

Alguien como un servidor, que puede pasarse horas echando unas pachangas de rol con los colegas o dando vueltas descojonándonos con anécdotas o frases que ocasionan suficiente estallido de carcajadas que haría que cualquier discoteca pareciera un local insonorizado, pido poco a la vida. Un sitio donde caerme muerto, comida (caliente o no) encima de la mesa, colegas con los que pasar el rato y, a ser posible, una mujer a la que llamar esposa y madre de mis hijos. La base no parece costosa y en realidad no lo es.

Si sois como y os importan un huevo los lujos, la alimentación no es un problema. Los supermercados y sus marcas blancas son sin duda los mejores aliados, y el hecho de que esas marcas no gasten fortunas en anuncios no significa que no sean productos de calidad nefasta o de sabor horrible. La calidad es algo que hemos puesto de la mano de las marcas más conocidas y otros lemas como "Calidad = Caro". A mí en cuanto a la comida me da igual la marca (eso sí, sé que si una marca me disgusta no la vuelvo a comprar o si en un establecimiento me clavan un dineral por algo, no vuelvo a comprar allí). La búsqueda de los precios bajos puede hacerte andar un huevo, no te digo que no, pero a la larga compensará muchísimo.

El tema de mobiliario, siendo cosa de pareja, es algo más chungo, pero una mano de pintura a una mesa o silla barata que sólo le falle el color y a tomar por saco. Alguna chorrada que puedes hacer tú mismo te puedes ahorrar un pastón. Algo que, por lo que se vio en un ejemplar de El Jueves, no compartimos Albert Monteys y yo, que parece que compartimos la torpeza en trabajos domésticos).

"¿Pero a que si estuvieras podrido de dinero vivirías a base de lujos?", preguntaréis. No digo que habría cosas que sí me compraría (vi en Madrid hace años una fascinante lámpara de pie con forma de dragón que sostenía cual orbes donde se ponían las bombillas). Ese tipo de cosas así, así como gran cantidad de libros de rol y videojuegos, no lo dudo. ¿Pero tener no se cuántas casas y otros tantos chaléts acumulando mugre, un huevo de coches que no usaré y miles de trajes? Señores, una buena televisión de plasma con Home Cinema para que parezca que la sangre de los enemigos a los que destripas te salpica en la cara, con un sonido envolvente que te hace mirar hacia atrás es lo más parecido a lujo que me pillaría. Sería una sala insonorizada con cartones de huevo de toda la vida cubiertos con posters a cuál más jevi de pelis, juegos o lo que sea. ¿Para qué más?.

"¿Y con todo lo que sobra?", seguís preguntando. Bueno, hay que pagar facturas, y hay que tener un calcetín lleno para cuando lleguen las vacas flacas. Yo que puedo sobrevivir con unos 2-3€ al día en comida (quizás no sana, pero comida al fin y al cabo) considero que a veces surgen cosas como comer fuera con los colegas o algo así, y viene bien tener un presupuesto extra. Pequeños placeres sin aparente importancia para los que presumen de tener mansiones. Sólo envidio a una persona con mansión y es a Hugh Heffner. Y no por la mansión precisamente.

Podéis salir, nos volveremos a ver pronto. Ya habréis adivinado el pequeño patrón de viajes que suelo dar. Salvo por motivos de fuerza mayor, sabréis cuándo estaré aquí. Suerte en vuestro viaje y recordad. No hay nada mejor que decir "Yo no seré millonario, pero tú tienes que hacer perrerías para mantener tu medio de vida. Jódete."

jueves, 25 de marzo de 2010

Do ut des?

Y de nuevo aquí, tras meditar seriamente durante tiempo sobre estas dudas que me han surgido en estos meses. Acompañadme a través del portal por primera vez y hablaremos sobre mis dudas y filosofías sobre este mundo que en estos instantes dejamos atrás.

Tras ver durante mucho tiempo cómo se comporta la gente, he llegado a pensar que, si no fuera porque ahora estamos hechos de tal forma que cada persona no es sino una pieza en el engranaje de la sociedad y la economía de un ente mayor, todos lanzaríamos un largo "¡¡VESTE A LA MIERDAAAAAAA!!" al mundo. Permitidme explicarme.

A la gran mayoría de la gente le importamos poco, la verdad sea dicha. La sociedad ha creado miedo desconfianza y si no, la próxima vez que vayáis en bus, comprobad que, la única vez que alguien que va solo se sienta en una plaza con alguien al lado es porque no hay más huevos. Nos encerramos en nuestro mundo, ya sea la consola, la música o tararear en voz baja chorradas mientras el viaje dura. Pero casi nunca se trabará conversación. No lo conocemos ni nos interesa porque seguramente no los volvamos a ver.

En los juegos online pasa igual, aunque me remito a un nivel mucho mayor de pasotismo social. Los juegos del Facebook. Damas y caballeros, en estos juegos se premia de alguna forma el hecho de tener grandes grupos de amigos, lo cual estaría bien, pero a la gente que le cuesta hacer amigos o es tímida le viene jodido. Y además, el ver que de cada 1000 mensajes, no exagero si digo que 980 son de gente diciendo "Agrégame" para que le metas como vecino, no ayuda. Porque a esa persona en verdad, le importas lo mismo que una mierda en el suelo pisada. Sólo te necesita porque hay un bono en un juego que requiere tener X número de "amigos". Eso no ayuda a fomentar la amistad, pero sí ayuda en parte a ver cómo es el mundo en realidad.

Como anfitrión en Vifras, por mucho que ame este mundo mío, peca igual que el real en el que vivimos por una cosa: Todo ser racional es una mierda interesada. Directa o indirectamente, el "Do ut des" romano (Literalmente "Doy para que me des), aparte de tener un doble sentido con tendencias sadomaso y homosexuales, significa que yo te ayudo para que tú me ayudes. Dejando los latinajos aparte, tenemos la "Teoría de la Puta Rosa" de un viejo amigo mío, que si me lo permite la comento, en la que se expresa que regalar una rosa a una chica es un acto de prostitución, ya que obviamente esperas un beso a cambio aunque sea. El caso es que, directa o indirectamente, todo el mundo hace algo porque espera recibir algo a cambio. Ya sea un beneficio físico, mental, espiritual o de cualquier tipo. Incluso el caso en el que un servidor se incluye, que intenta ser bueno con todo el mundo, esperando que la relación de amistad o noviazgo sera recíproca. Aun los buenos samaritanos son unos egoístas si lo vemos desde ese prisma. Lo dicho, ya sea una recompensa física (el cobrar el sueldo de tu trabajo), espiritual (el sentirte bien al haber hecho una buena obra) o de cualquier tipo, es lo que deseamos.

Quizás por eso, a pesar de lo que dije al principio, el mandar a la mierda al resto de la humanidad por el simple hecho de llegar a ser autosuficientes (de no necesitar a nadie, de poder subsistir por nuestros propios medios) fuese complicado. De hecho, muchos animales van juntos en manadas porque se necesitan, ya sea para defenderse de depredadores o para cazar animales más grandes. Pero en cuanto uno de los del grupo está herido o va a retrasar al resto, se aparta de la manada a morir y el resto sigue, no se paraliza todo para intentar ayudarlo. Y hablamos de manadas, si son de otras manadas o de otras especies, ahí se pudran. Los humanos, por desgracia, tenemos sentimientos porque somos así y, como algunos animales, también podemos caer sollozando ante nuestra cría fallecida. Pero la sociedad nos ha inculcado que si ignoras a alguien que está pasándolo mal aunque no lo hayas visto en tu vida eres un monstruo insensible. De hecho, habría que darle una patada en los dientes a la mayoría de empresas en nombre de la hipocresía. Si no fuera porque dan subvenciones extra, la mayoría de estas empresas no contratarían a minusválidos; todo se basa en lo mismo: Si no se saca beneficio propio, no interesa.

Por mi parte, creo que hemos acabado, el portal está allí. Permitidme que os acompañe. Y mientras llegamos y cierro el portal hasta la próxima semana, si creéis que exagero, haceros esta pregunta: ¿Hay de verdad algo que hayáis hecho en toda vuestra vida por alguien sin haber recibido o esperado recibir algo directa o indirectamente a cambio, aunque sea el saber "ya me devolverás el favor"?

Hasta la próxima vez.

lunes, 22 de marzo de 2010

Se reabre el portal

Hace mucho tiempo, algunos años quizás, este viejo portal, ahora rebosante de polvo y telarañas, era mi santuario como escritor. Aquél que plasmaba a un alter ego de mi misma persona como rey de un país de fantasía épica, que acabó siendo el mundo en donde mis novelas se sitúan. Un santuario donde dejar mis pensamientos por escrito. Son muchos, por suerte o por desgracia. Ya dijo un sabio al que respeto que lo peor que puede hacer un hombre es pensar. Lo mínimo que puedes sacar es unleve dolor de cabeza, pasando por malestar emocional y llegando a la más horrenda de las demencias, siendo conscientes de la nimiedad de lo que somos y lo fácilmente que se nos manipula. Gracias a compañeros a los que sigo, he descubierto mucho sobre la psicología humana y he llegado a comprender, desgraciadamente, cómo funciona y cómo se manipula a la masa.

Pero de momento no he venido a este viejo portal, no hoy al menos, a revivir malos momentos. Hoy es día de regocijo ya que este viejo portal se reabre al mundo, de forma más "profesional", por decirlo de alguna forma tirando a humilde. No sabría cómo empezar, si es que a alguien le acabarán llegando estas palabras. Empecemos por una presentación.

Soy, para aquellos que no me conozcan, un hombre de mundo y a la vez en muchos aspectos un gran ignorante. Soy un hombre serio y formal y también, reunido con compañeros, el cachondeo hecho persona. He vivido mucho más de lo que desearía, menos bueno que malo, pero la fortaleza que ello me ha dado me ha convertido en lo que soy ahora. Si fue para bien o para mal el cambio, sinceramente, ni yo mismo lo sé. El que haya tantos puntos de vista de tanta gente no te ayuda a hacerte una idea. Quizás debería preguntarme si me siento mejor ahora que antes. Debido a que la vida tiene altibajos antes y ahora también, no he notado el cambio, aunque los de mi alrededor, dicen algunos, sí. Yo lo achaco a mi vida. Quien diga que no ha cambiado desde que era joven, desde mi perspectiva, o ha vivido en una utopía inalterada en toda su vida o miente como un bellaco. Tampoco puedo decir con exactitud si ha sido un cambio para mejor o peor, pero apostaría por lo primero si tuviera que elegir.

He pecado de ser de ideas claras desde joven. Y si, yo era de los que era vapuleados por sus compañeros de clase, incluso trabo amistad con su profesora de Biología, mientras le consultaba temas de su asignatura que le interesaban y no aparecían en los libros. Ese deseo de aprendizaje se ha reducido, aunque sigue estando presente, pero no a tamaña escala. Te desmoraliza en muchos casos el ir subiendo escalones y ver que gran parte de todo lo que has aprendido en tu vida no te va a servir para absolutamente nada. Y vivir de los hobbies de uno está muy chungo salvo, aparentemente, si eres un autor y te respalda la SGAE. De esos hablaremos en otra ocasión,que no es plan de hervir sangre tan pronto.

Y sí, yo fui y sigo siendo de ideas claras, y absurdas se podría añadir. Yo con mis 16 años ya aspiraba a casarme y tener hijos. He sido así de "incomprendido", si cierta persona me permite el honor de referirme de esa forma según un artículo que escribió, toda mi vida, más intensamente ahora que he ido tomando conciencia del mundo que me rodea, alguien que es consciente de lo que hay más allá del nido familiar, aquél mundo salvaje en el que se debe sobrevivir.

Una vez retirada la última telaraña y sacudido el polvo que quedaba en la base, saludo cordialmente al público, mirando fijamente al portal sin entrar en él y veo a mi alter ego, con su armadura completa azul oscura con capa negra obsidiana y ambos miramos con rostro que mezcla arrogancia y temeridad.

Bienvenidos al Portal del Guardián del Fuego, vórtice a Vifras.